La infraestructura de escritorio virtual (VDI) convierte a los escritorios y las aplicaciones en un servicio bajo demanda, pudiéndolos utilizar en cualquier momento y desde cualquier lugar. Un servidor remoto en un centro de datos alberga el entorno del escritorio y el de las aplicaciones. Los usuarios acceden a estos recursos de forma remota a través de diferentes dispositivos de usuario final, incluyendo ordenadores de sobremesa, portátiles, tabletas y teléfonos. Los escritorios virtuales se derivan de grupos de máquinas virtuales (VM) idénticas que un administrador configura para unas funciones de trabajo específicas. Cuando los usuarios finales acceden y crean una sesión, un agente de conexión asigna la sesión a un escritorio virtual del grupo correspondiente.
La arquitectura VDI funciona mediante un hipervisor, que es un software que ejecuta y gestiona máquinas virtuales (VM) en un servidor. El hipervisor de la VDI segmenta el servidor en máquinas virtuales, que a su vez alojan escritorios virtuales. Los usuarios finales acceden a estos escritorios virtuales de forma remota desde sus dispositivos. Los usuarios pueden iniciar sesión en sus instancias de escritorio virtual utilizando un agente de conexión, una pasarela basada en software que funciona como intermediario entre el usuario y el servidor de la virtual desktop infrastructure.
El mundo en el que el trabajo de oficina se realiza casi exclusivamente en un escritorio de oficina, bien con un ordenador de sobremesa o bien con un portátil de empresa, está desapareciendo con mucha rapidez. La omnipresencia de internet y la disponibilidad de nuevos dispositivos cada vez más portátiles, permiten trabajar prácticamente desde cualquier lugar. Cada vez con mayor frecuencia, los trabajadores acceden a aplicaciones de forma remota, como un servicio, desde el centro de datos de la empresa o bien desde varios proveedores cloud. Tanto si la empresa cuenta con 50 empleados como si estos llegan a 100.000, para un departamento de TI resultará difícil y costoso mantener todos los dispositivos de los usuarios finales en buen estado, actualizados y conectados a aplicaciones y recursos. Posiblemente el mayor problema será la seguridad, ya que los dispositivos a menudo contienen datos confidenciales de la empresa; casi la mitad de las brechas de seguridad se deben a la pérdida de dispositivos.
A pesar de sus puntos fuertes, la VDI conlleva algunas limitaciones e inconvenientes. El rendimiento de las aplicaciones puede ser un problema. Ejecutar la VDI también puede poner a prueba la CPU de un endpoint. Otros inconvenientes de la VDI incluyen:
La VDI encaja de forma natural con el espacio de trabajo digital. Al fin y al cabo, un espacio de trabajo digital es una interfaz que reúne las herramientas digitales que necesita un empleado para hacer su trabajo, por lo que un escritorio es esencial. Un usuario puede acceder de forma remota a un espacio de trabajo digital que incluye VDI. El escritorio virtual emerge en la interfaz del espacio de trabajo digital. El usuario debería poder acceder al escritorio virtual desde cualquier dispositivo.
La arquitectura VDI puede desplegarse en dos modos esenciales: persistente o no persistente.
Con la VDI persistente, al usuario se le asigna un recurso VDI reservado permanentemente. La misma instancia de VDI está disponible para ese usuario al iniciar sesión. Así, el usuario puede establecer configuraciones personales como accesos directos, salvapantallas y contraseñas almacenadas. También pueden guardar archivos en sus escritorios personales permanentes.
Por el contrario, cuando la VDI se configura como no persistente, el usuario obtiene una nueva imagen de VDI cada vez que inicia sesión.
Las ventajas de la VDI persistente incluyen la capacidad de personalizar el escritorio según preferencias individuales. Esta capacidad de personalización promueve una mayor usabilidad, ya que, debido a la familiaridad del usuario con el escritorio, su uso resulta más fácil. La gestión de equipos de escritorio también resulta más sencilla, ya que el escritorio persistente se puede administrar de la misma manera que los equipos de escritorio físicos. Las ventajas de la VDI no persistente son su mayor facilidad de gestión y su menor necesidad de almacenamiento.
Hay que tener en cuenta la seguridad desde el principio para garantizar que las soluciones de su espacio de trabajo digital ayuden a través de SSO, cifrando los datos y mejorando la seguridad del usuario final.
El rendimiento es esencial para una EUC sin fricciones. Puede implementar equipos de escritorio y aplicaciones en función de los requisitos de rendimiento o de los requisitos de cumplimiento.
La tecnología VDI existe desde hace años, pero muchos proyectos de virtual desktop infrastructure han fracasado a causa de la infraestructura que los soporta. La complejidad de muchas infraestructuras tradicionales puede hacer que los proyectos de VDI requieran meses para la fase piloto y un año para entrar en producción. Los tiempos de inactividad no planificados de la infraestructura y un bajo rendimiento pueden tener importantes repercusiones en la experiencia del usuario final: los escritorios y aplicaciones lentos o no disponibles pueden interrumpir la productividad del usuario. Por último, las infraestructuras tradicionales a menudo obligan al departamento de TI a dedicar la mayor parte de su tiempo a realizar tareas de mantenimiento y resolución de problemas, en lugar de ayudar a ofrecer nuevas aplicaciones y servicios a los usuarios finales para mejorar su productividad.
La infraestructura de escritorio virtual (VDI) va más allá de la virtualización del escritorio, ya que consigue integrar procesamiento, virtualización, almacenamiento, redes y seguridad.
La virtualización de escritorio se utiliza para permitir a los usuarios finales acceder a simulaciones de estaciones de trabajo, pudiendo acceder así a los recursos empresariales. Además, les proporciona seguridad en la eliminación de restricciones de sistemas operativos y aplicaciones que normalmente afectarían a los dispositivos de los usuarios finales.
La infraestructura de escritorio virtual (VDI) le permite escalar nodos en lugar de dispositivos de hardware dispares y a continuación le ayuda a mejorar la funcionalidad y seguridad de la red.
Los servicios de escritorio remoto presentan restricciones al proporcionar a los usuarios finales las aplicaciones virtualizadas que necesitan, ya que proporcionan un número limitado de aplicaciones disponibles. RDS no proporciona una simulación completa de Windows, Mac o un escritorio de Linux; las aplicaciones se utilizan entonces a través de un dispositivo local en su propio sistema operativo.
La infraestructura de escritorio virtual (VDI) es una solución de trabajo remoto completa desde el centro de datos hasta el edge, que puede proporcionar simplicidad y flexibilidad similares a la cloud con la infraestructura on-premise.
El Escritorio como servicio (DaaS) es un espacio de trabajo digital que proporciona mayor flexibilidad para que los empleados puedan acceder a las aplicaciones y los datos que necesitan de forma segura, desde cualquier dispositivo y en cualquier ubicación.
Las máquinas virtuales (VM) son representaciones virtuales de un dispositivo físico. El software de hipervisor permite esta funcionalidad, dividiendo dinámicamente los recursos de un servidor físico (máquina) para que una o más máquinas virtuales puedan ejecutarse en ese hardware único.
La infraestructura de escritorio virtual (VDI) es una aplicación de la tecnología VM. La VDI hace posible que las máquinas virtuales funcionen como escritorios remotos, con múltiples máquinas virtuales de escritorio que se ejecutan en servidores físicos individuales.