La infraestructura como servicio (IaaS) es básicamente un modelo de prestación de servicios en la nube en el que una organización proporciona acceso en línea bajo demanda, mediante un modelo de alquiler, a recursos gestionados computacionales, de almacenamiento y de redes de un proveedor externo. También referida a veces como servicios de infraestructura en la nube o hardware como servicio (HaaS), la IaaS permite a las organizaciones reducir o incluso eliminar la necesidad de centros de datos locales tradicionales. Es el más flexible de los cuatro modelos más comunes de servicio de nube, siendo los otros tres el software como servicio (SaaS), la plataforma como servicio (PaaS) y el servicio sin servidor.
La arquitectura de la IaaS es propiedad de un proveedor de servicios en la nube (CSP), como AWS o Google Cloud Platform, que también la administra. Está formada por diferentes elementos de hardware de procesamiento, almacenamiento y redes, como por ejemplo:
Entre los recursos computacionales se encuentran la memoria interna o RAM, CPU y GPU.
Entre los recursos de almacenamiento pueden encontrarse el almacenamiento de bloques, archivos y objetos en diferentes dispositivos, como discos duros o de estado sólido, dispositivos NAS o incluso almacenes o lagos de datos.
Entre los recursos de red se encuentran tipos de hardware tales como conmutadores, enrutadores y equilibradores de carga, que luego se virtualizan para su uso en la nube.
Estos recursos son fácilmente escalables y pueden crecer y disminuir casi en tiempo real. Pueden ser de tenencia múltiple o individual, y serán alojados por proveedores externos de servicios en la nube.
El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) ha descrito las tres formas en las que una organización puede implementar la IaaS:
Nube privada: infraestructura y recursos exclusivos para a una sola organización. Sus componentes físicos pueden ser propiedad del CSP, de la organización o de una combinación de ambos.
Nube pública: también conocida como modelo de tenencia múltiple, es la infraestructura que se usa por más de una organización. Sus componentes físicos pertenecen y son dirigidos por el CSP.
Nube híbrida: cuando una organización emplea servicios tanto públicos como privados para sus aplicaciones IaaS, ambos modelos permanecen separados pero conectados por una tecnología que permitirá a sus usuarios mover datos entre ellos.
Virtualización es la tecnología subyacente en la que se basa la IaaS. Al emplear una plataforma o panel en línea, una organización puede definir el tipo de infraestructura que necesita y especificar ciertas configuraciones. El sistema IaaS construye modelos digitales o virtuales de la infraestructura necesaria.
Los usuarios finales acceden a estos servicios y recursos a través de internet. Estos modelos virtuales ofrecen el mismo rendimiento y permiten las mismas tareas que los dispositivos físicos locales. Una vez que se ha creado de manera virtual la infraestructura de la organización, los usuarios pueden ingresar al sistema y crear nuevas máquinas virtuales (VMs) e instalar sistemas operativos, implementar bases de datos y crear varios depósitos de almacenamiento de respaldos y diferentes cargas de trabajo, entre otras tareas.
Generalmente, los CSPs proporcionan servicios adicionales que permiten a los usuarios monitorear el rendimiento del sistema, mirar sus registros, rastrear los costos, implementar soluciones de seguridad, mantener el tráfico de red equilibrado, administrar las respaldos y recuperación ante desastres, solucionar problemas con aplicaciones y establecer políticas para automatizar tareas como el equilibrio de carga y la realización periódica de respaldos. Algunas ofertas de IaaS incluyen servicios y características que ayudan a beneficiar a DevOps, como la creación de contenedores y su orquestación.
Aunque los servicios de IaaS pueden variar entre los distintos CSPs, existen algunas características definitorias inherentes que conforman una solución IaaS. Entre estas tecnologías se encuentran:
Conforme las organizaciones comprobaron cómo la nube podía incrementar su agilidad, la IaaS se convirtió en una opción común para aquellas que deseaban operaciones más eficientes y rentables. La IaaS proporciona a las empresas la libertad de aprovechar todo un ecosistema de IT sin la necesidad de adquirir todo el hardware, implementarlo y administrarlo, ni tener que resolver los problemas que pudieran surgir.
La IaaS puede resultar el entorno ideal para las organizaciones que quieran trabajar con cargas de trabajo experimentales o temporales. Por ejemplo, una empresa puede emplear recursos de IaaS para desarrollar y probar rápidamente una nueva aplicación sin consumir recursos locales.
Pero aún hay más ventajas:
A pesar de todas las ventajas que ofrece la IaaS, las organizaciones aún pueden encontrar algunos problemas en la adopción de este modelo de servicio en la nube.
De entrada, la facturación puede resultar confusa en ocasiones. Esta facturación por el uso de la nube incluye tarifas muy granulares para las diferentes operaciones, lo que puede llegar a sorprender si la empresa no sabe cómo y cuándo se aplican las tarifas o cargos. Es importante llegar a entender cómo se realiza la factura de IaaS, para asegurarse de que se aplica de manera apropiada.
Otro problema recurrente con la IaaS es la dificultad de obtener una imagen clara de los detalles de rendimiento y configuración de la infraestructura. La mayoría de esos detalles son gestionados por los CSPs y, por lo tanto, no resultan muy transparentes para los usuarios. Esto puede provocar dificultades en el monitoreo de su sistema.
Los usuarios de IaaS también pueden sentir cierta preocupación por la resiliencia del sistema, ya que el CSP opera y administra su red y sus recursos. Cualquier interrupción, ralentización de la red u otro tipo de mal funcionamiento o tiempo de inactividad experimentado por el CSP puede afectar las cargas de trabajo de una organización. La disponibilidad y el rendimiento se escapan al control de la empresa, que depende totalmente del CSP.
Otros posibles problemas:
Dado que la IaaS proporciona a las empresas una gran libertad y flexibilidad, se emplea para numerosos casos. Entre ellos se encuentran:
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