Un servicio de nube es un término general que se utiliza para describir los servicios bajo demanda prestados mediante la nube. Estos servicios son proporcionados a clientes y organizaciones que, a su vez, pueden acceder a sus aplicaciones, cargas de trabajo y otros recursos sin necesidad de hardware especializado o de infraestructura interna. Las tareas comunes que los usuarios pueden realizar incluyen acceder a sus correos electrónicos, trabajar en documentos colaborativos, solicitar asistencia técnica y mucho más. Casi todos los empleados dependen de algún tipo de servicio de cloud computing.
Además, los servicios de nube son gestionados por un proveedor de servicios de nube. Como resultado, los usuarios pueden acceder de forma fácil y económica a la información que necesitan sin la carga de una gestión o un aprovisionamiento complejos.
Los servicios de nube resultan atractivos para muchas empresas porque pueden ampliarse fácilmente, apoyando y atendiendo a una base de usuarios cada vez mayor. Dado que el proveedor de servicios de nube está a cargo del hardware y la infraestructura de nube que hay detrás de esta tecnología, la empresa puede minimizar el desperdicio de recursos y mantener a su personal de IT en proyectos más valiosos que en las actividades de aprovisionamiento de servicios de nube.
Los servicios de nube son servicios alojados por un proveedor de servicios de nube. El proveedor virtualiza el software y las aplicaciones que residen en sus servidores físicos en enormes centros de datos. Los servicios virtualizados están disponibles para que los clientes accedan a ellos a través de internet. Mediante una sencilla conexión a la red, los usuarios pueden acceder a aplicaciones y servicios necesidad de disponer de una gran cantidad de hardware físico ni de instalar software en sus dispositivos. Enviar datos "a la nube" significa guardar información en un servidor remoto propiedad de un proveedor de servicios de nube, en lugar de hacerlo en los propios servidores de su compañía.
Los proveedores de servicios de nube suelen cobrar a los clientes que utilizan sus servicios una suscripción mensual o por uso, promoviendo así que los servicios de nube sean frecuentemente mucho menos costosos para una organización, ya que no tienen que alojar (ni gestionar, mantener, actualizar, etc.) un software específico en su propio centro de datos on-premise.
Cuando se habla de servicios, los que se efectúan la nube pueden ser muy diferentes, como, por ejemplo, servidores, aplicaciones de software, redes, bases de datos, plataformas de análisis, programas de AI (inteligencia artificial), servicios bancarios en línea, compras, chats con amigos y muchos otros. Los proveedores de servicios de nube alojan, gestionan y mantienen centros de datos y recursos relacionados con el almacenamiento, la potencia de procesamiento y las redes. También mantienen la seguridad de su hardware físico y proporcionan algunas funciones de seguridad para los usuarios que acceden a datos y aplicaciones a través de la nube.
Existen innumerables beneficios relacionados con el cloud computing en su totalidad, pero los servicios de nube en particular pueden potenciar todas esas capacidades y a la vez minimizar su complejidad general.
De hecho, investigaciones recientes muestran que, para 2025, aproximadamente el 51% del presupuesto de IT de una organización se empleará para el desarrollo y las operaciones de sistemas basados en la nube. Esto demuestra la importante expansión de los servicios de nube, especialmente si lo comparamos con el hecho de que el desarrollo y las operaciones de sistemas basados en la nube representaron solo el 41% del presupuesto de IT en 2022.
Los servicios de nube ofrecen varias ventajas que resultan atractivas para los negocios, como por ejemplo:
Menor necesidad de hardware. Los negocios pueden reducir o incluso eliminar la huella de sus centros de datos confiando en servicios de cloud computing en lugar de en servidores físicos, reduciendo el número de especialistas de IT que hacen falta en un centro de datos.
Excelente ahorro en costos. Comparados con un planteamiento de centros de datos tradicionales, los servicios de nube ofrecen un modelo de consumo más flexible y que permite a las organizaciones pagar solo por los servidores y la infraestructura que necesitan. Durante periodos de baja demanda, estos recursos pueden ser desaprovisionados para ser utilizados después de ser necesario.
Disminución de la carga de IT. Debido a que los servicios de nube son gestionados por el proveedor de misma, los negocios no requieren preocuparse por mantener por si solos el tiempo de actividad. En su lugar, pueden enfocar su atención y recursos en otras actividades. Mientras se disponga de acceso a internet, los empleados pueden acceder a sus datos y aplicaciones desde casi cualquier lugar del mundo.
Acceso en cualquier momento y desde cualquier lugar. La fuerza de trabajo actual es nómada y en gran medida en remoto, de modo que los servicios de nube necesitan que datos y aplicaciones estén disponibles pase lo que pase. Los servicios de nube permiten a los empleados trabajar desde cualquier lugar y desde cualquier dispositivo, como celulares o tablets.
Colaboración mejorada. Los equipos remotos pueden trabajar a través de una única plataforma virtual, compartir detalles en tiempo real y trabajar mediante un sistema de almacenamiento compartido en la nube. Además, esta ventaja colaborativa significa una menor dependencia de los centros de datos físicos, lo que lleva a negocios más ecológicos.
Hoy en día hay miles de formas de utilizar los servicios de nube. La mayoría de las compañías brindan servicios online, incluso para algo tan sencillo como iniciar sesión para verificar los detalles de su cuenta. La gente espera que las organizaciones ofrezcan servicios prácticos en la nube para programar y establecer citas, comprar, transferir fondos, obtener resultados de pruebas médicas, recibir calificaciones escolares, inscribirse en clases, encargar medicinas con receta y mucho más. Y no se trata solo de servicios para el consumidor: los negocios utilizan los servicios de nube con la misma frecuencia.
Estos son algunos de los servicios de nube más comunes utilizados por las organizaciones modernas:
Los servicios de nube están estrechamente vinculados a las ofertas de nube como servicio: software como servicio (SaaS), plataforma como servicio (PaaS) e infraestructura como servicio (IaaS).
IaaS utiliza internet para brindar operaciones de soporte y recursos virtuales. En este modelo, un proveedor de nube es responsable de alojar la infraestructura, que también incluye el hardware, los servidores, el hipervisor y otras capas. Estos componentes suelen abarcar procesamiento, almacenamiento, sistemas operativos, virtualización y redes, y algunos proveedores incluso amplían sus servicios para incluir bases de datos y servicios de espera de mensajes. Piense en ello como disponer de un centro de datos virtualizado en la nube con el que los usuarios interactúan a través de una API o un panel. Si bien esto otorga a los usuarios un importante control, todavía tienen la tarea de supervisar la gestión del sistema operativo, el middleware, el entorno de ejecución, las aplicaciones y los datos. Dos de los ejemplos de IaaS más conocidos son Amazon Web Services (AWS) y Microsoft Azure.
PaaS proporciona los elementos esenciales para el desarrollo, pruebas, ejecución y mantenimiento de software. Esto abarca infraestructura, sistemas operativos, middleware, entornos de desarrollo y herramientas de desarrollo. Los desarrolladores suelen utilizar PaaS para crear su software y aplicaciones en lugar de adquirir una infraestructura costosa o empezar desde cero con su propio código complejo y tardado. Por lo general, los usuarios se conectan a esta plataforma a través de internet, lo que les permite concentrarse en sus aplicaciones sin la necesidad de manejar la administración de recursos. Mediante PaaS, los usuarios tienen la flexibilidad de implementar aplicaciones estandarizadas o personalizadas, aprovechando los lenguajes de programación, scripts, API y herramientas compatibles. Amazon Web Services (AWS), Elastic Beanstalk, Microsoft Azure y Magento Commerce Cloud son ejemplos de PaaS.
SaaS es la oferta orientada al usuario más reconocida. Representa un enfoque operativo en el que las aplicaciones están alojadas en la nube, accesibles para los usuarios a través de internet. Las aplicaciones y los datos los gestiona la organización, mientras que el resto (incluyendo servidores, almacenamiento, redes y más) lo gestiona el proveedor de nube. Algunos ejemplos de SaaS son Google Apps, Dropbox, Salesforce, Cisco WebEx, Microsoft Office 365 y Workday.
Todo como servicio (XaaS) se refiere a una amplia categoría de servicios de cloud computing en los que se brindan varios recursos y capacidades como servicio a través de internet. Es un modelo flexible y escalable que permite a las organizaciones acceder y usar una amplia gama de recursos y servicios relacionados con la tecnología, desde componentes de infraestructura tradicionales como la potencia de procesamiento y el almacenamiento (IaaS) hasta las aplicaciones de software (SaaS) y muchos otros servicios intermedios.
Actualmente, las organizaciones disponen de varias opciones en cuanto a productos de seguridad de aplicaciones, la mayoría de las cuales entran en una de las dos categorías siguientes: herramientas de pruebas de seguridad (un mercado consolidado que tiene la intención de analizar el estado de la seguridad de sus aplicaciones) y herramientas de "blindaje" de seguridad, que protegen y refuerzan las aplicaciones para que sea mucho más difícil cometer brechas.
Bajo el paraguas de los productos de pruebas de seguridad, hay categorías aún más específicas. En primer lugar, están las pruebas estáticas de seguridad de aplicaciones, que supervisan puntos específicos del código durante el proceso de desarrollo de la aplicación, ayudando a los desarrolladores a asegurarse de no estar creando involuntariamente brechas de seguridad durante el proceso de desarrollo.
En segundo lugar, están las pruebas dinámicas de seguridad de aplicaciones, que detectan brechas de seguridad en el código en ejecución. Este método puede imitar un ataque a un sistema de producción y ayudar a los desarrolladores e ingenieros a defenderse de las estrategias de ataque más sofisticadas. Tanto las pruebas estáticas y como las dinámicas son beneficiosas, así que no sorprende que se haya creado un tercer tipo, las pruebas interactivas, que combina los beneficios de ambas.
Por último, las pruebas de seguridad de las aplicaciones móviles, como su propio nombre indica, detectan huecos en los entornos móviles. Este método es único porque puede estudiar la forma en la que un atacante utiliza un sistema operativo móvil para vulnerar el sistema y las aplicaciones que se ejecutan en él.
Pasemos al "blindaje" de aplicaciones. Como se ha mencionado, las herramientas de esta categoría están destinadas a escudar las aplicaciones contra ataques. Aunque suena ideal, es una práctica menos establecida, especialmente en comparación con las herramientas de prueba. No obstante, a continuación se presentan las principales subcategorías dentro de esta categoría de herramientas.
En primer lugar, tenemos la autoprotección de la aplicación en tiempo de ejecución (RASP, por sus siglas en inglés), que combina estrategias de prueba y de protección. Estas herramientas monitorean el comportamiento de las aplicaciones en ambientes tanto de escritorio como móviles. Los servicios RASP permiten a los desarrolladores estar al día en el estado de seguridad de las aplicaciones mediante alertas frecuentes, e incluso puede cerrar una aplicación si todo el sistema se encuentra en peligro.
En segundo y tercer lugar, la ofuscación de código/aplicación y el software de cifrado/anti-manipulación son dos categorías que sirven esencialmente para un mismo propósito: evitar que los criminales cibernéticos accedan al código de una aplicación.
Por último, las herramientas de detección de amenazas se encargan de analizar el entorno en el que se ejecutan las aplicaciones. Esta categoría de herramientas puede evaluar el estado de dicho entorno, detectar posibles amenazas e incluso puede comprobar si un dispositivo móvil se ha puesto en peligro debido a las "huellas digitales" únicas del dispositivo.